REINA DE LAS FAMILIAS
El modelo de grupo familiar es la Sagrada Familia de
Nazaret. A ella me remito para encontrar en María la madre de familia ejemplar.
Hay que tener en cuenta que la mujer no era lo principal en la cultura judía. Y
que, por tanto en aquella familia el paterfamilias era José, que era el que
marcaba el rumbo de la marcha. Él era el que ganaba el sustento, él era el
trabajador en las labores rentables económicamente para el desenvolvimiento de aquel
grupo familiar. María no era, en la realidad misma esencial, la más importante,
pues el centro de aquella familia era Jesús.
Sin embargo, a la hora de la verdad la familia funciona
según funciona la madre. Y María tiene un papel substancial en el desarrollo de
la vida de aquella casa de Nazaret, porque el niño es niño y hay que educarle,
y porque José ha de estar más tiempo fuera porque tiene que estar en sus
trabajos.
María constituye así la vida de aquella familia: ella
educa, ella enseña, ella lleva y trae al Niño, ella prepara el pan y lo cuece,
ella limpia y ella mantiene la casa en su estado diario.
María viene a ser así un modelo de modo de vida familiar, y
las familias se constituyen según el modelo de la madre. Quizás sea éste uno de
los aspectos más reseñables de la vida actual de las familias, lo mismo en lo
ejemplar de muchas madres que en algunas carencias que pueden manifestarse cuando
la madre no ocupa ese lugar central en la crianza y en el desenvolvimiento de
los detalles.
Generalmente la religiosidad de una familia la marca la
madre; la que enseña a rezar es la madre. Hay preciosas excepciones en las que
el padre de familia está tan a la misma altura de responsabilidad para ese
desarrollo integral del hijo, al que no sólo hay que enseñarle los
comportamientos generales, sino también trasmitirle una fe, ayudarle a crecer
en su dimensión religiosa. Pero la realidad muestra que quien pasa más horas
junto al hijo es la madre. Y en el caso de la Virgen es un hecho
incontrovertible. Ella imprimió en el Niño los primeros valores, y entre esos
primeros, uno esencial, que era la mirada a Dios y el enseñar esos detalles de
la vida que marcan el sentido religioso del hijo.
La inclusión más reciente en las letanías de esta
advocación: Reina de las familias, es
una llamada que se hace a los padres y madres de familia a situar a María como
un núcleo de formación en la constitución de la familia, y debe ser un punto de
referencia para que María esté ya trasmitida a los hijos desde la leche
materna; para que siempre haya en la casa un cuadro o imagen de la Virgen que
presida el sitio de encuentro de la familia, un rezo sencillo que dirige a
María la labor de los miembros de la familia, el patronazgo de la Virgen como
REINA DE LA FAMILIA. Y esa “devoción” no debe constituir una especie de amuleto
sino la mirada a las virtudes y méritos y valores de la vida de la Virgen, que
fue clave en el desenvolvimiento de la Sagrada Familia de Nazaret, como lo es
en la vida de la Iglesia, como ejemplo de lo que es escuchar la palabra de Dios y ponerla en práctica, y estar siempre
disponible a la voluntad de Dios, como en aquel momento en que sólo le interesó
que se hiciera en ella según la Palabra
que Dios le había dirigido. ¿Cómo funcionarán las familias cuyo norte sea
hacer la vida de familia como Dios quiere?
Ahora hablas claro;
ahora vemos que lo sabes todo; por eso creemos que saliste de Dios. Jn
16,29-33 muestra lo que les costó a los apóstoles conocer de verdad a Jesús. ¡Y
todavía no lo habían conocido del todo!, porque ahora es cuando Jesús les pone
delante el desenlace que va a tener todo aquello: os dispersaréis cada uno por vuestro lado y a mí me dejaréis solo.
Eso no lo habían considerado los apóstoles. Ellos seguían en la otra onda de
sentirse muy seguros y muy apiñados alrededor de Jesús. Sin embargo la hora que
les llega va a poner las cosas en claro, de momento: la dispersión, el
escándalo ante la muerte del Maestro.
Sin embargo Yo no
estoy solo porque conmigo está el Padre, y vosotros no fracasaréis porque –aunque
tendréis luchas en el mundo-, tened valor: yo he vencido al mundo
Después de una semana sin router, me incorporo a las Meditaciones habituales del P. Cantero, que tanto bien le hacen a mi vida espiritual.
ResponderEliminarParecía que los Discípulos empezaban a entender cuando Jesús les advierte de que su vida cristiana no va a estar libre de altibajos; les anticipa que no va a ser un remanso de paz; y, empieza a hablarles de Él mismo; les dice que así como El ha pasado por grandes tribulaciones y ha vencido al mundo, el cristiano también tendrá que enfrentarse al mundo y al Maligno. Su Paz y su Alegría son los signos cristianos que lo acompañarán siempre. Su valentía y su fuerza determinarán sus acciones, el Señor siempre nos acompañará,