Día
13-2-2016, Sábado
Buscamos
y leemos: Isaías 58, 9b-14
El
texto de hoy es continuación del de ayer. El Señor sigue describiendo el
auténtico ayuno que Él espera y en esas condiciones el Señor acompaña el camino
de su pueblo. Como fue en el desierto lo precede y lo sigue, se convierte para
él en luz en medio de la noche, lo guía y lo alimenta. La mención del desierto
desemboca en una afirmación de sabor sapiencial: el pueblo mismo se convierte
en huerto y en manantial de agua. La promesa de restauración implica que la
justicia del pueblo, en sus relaciones mutuas, sea la condición para
reconstruir la nación.
Los
dos últimos versículos vuelven sobre el tema de la observancia del sábado, que
era una de las condiciones para el ingreso en la comunidad. Está claro que no
se trata de una mera práctica ritual, sino de ofrecer a Dios una parte del
propio tiempo que se dedica a valores más altos, como anticipo del encuentro
pleno y definitivo con Dios.
Buscamos y leemos,(Is,58).Dice el Señor: "Si alejas de tí toda opresión, si dejas de acusar con el dedo y de levantar calumnias, si repartes tu pan al hambriento...tu oscuridad se volverá mediodía; y, el Señor te guiará siempre..." El profeta tenía el encargo divino de hablar con dureza a los israelitas; hoy el tono es más tranquilo; vv9-14, conversión interior, es decir: caridad fraterna...hay unos signos de conversión y Jahvélos acoge y les promete acompañarlos y restaurar el país.vv10b-12.
ResponderEliminarSobre la observancia del sábado,(vv13ss) el Señor es exigente, no se conforma con poco; pero si abandonan sus muchas ocupaciones y le dan un culto debido que les permita unirse a Él, Jahvé los cubrirá de Bendiciones y les hará partícipes de su gozo y de sus bienes y les dará la soberanía que buscan en vano en sus trivialidades.