Día
11-2-2016, Jueves
Buscamos
y leemos: Deuteronomio 30, 15-26
Hoy nos traslada la primera
lectura a un texto del Deuteronomio, que es el último libro del llamado
Pentateuco. Está lleno de valores permanentes, de tal manera que San Jerónimo
dijo que era “una prefiguración del Evangelio”. Si los cristianos de hoy lo
acogemos con veneración nos puede iluminar y alimentar nuestra vida de
creyente.
Moisés
habló al pueblo y ahora le toca a Israel elegir libremente entre la vida o la
muerte, la felicidad o la desgracia. El pueblo se encuentra “ante el Señor”. La vida se entiende en
el sentido de cercanía al Señor y la muerte como alejamiento de Él. Amor al
Señor, guardar sus mandamientos, vivir en comunión con Él, son expresiones que
denotan una misma realidad.
Como
podemos ver, esta exhortación de Moisés está muy cercana al esquema de los dos
caminos, tan usados en la catequesis primitiva.
En el DEuteronomio, Dios se hace el encontradizo con nosotros, con nuestras esperanzas, con nuestros dramas , con nuestras infidelidades y nos anuncia a través de Moisés lo que ha hecho y lo que quiere hacer HOY por nosotros, por nuestra salvación.La Cuaresma es un tiempo propicio para la conversión interior, para el ayuno espiritual y la fraternidad.
ResponderEliminarEl primer paso para la reconciliación consiste en reconocer a Dios, como hizo Israel.
El capítulo que nos recomiendas creo que hay que contextualizarlo porque, después de la Revelación, no se puede aceptar ningún tipo de maldición divina. Dios es todo AMOR y no puede proferir maldición alguna sobre su Pueblo o dejaría de ser Dios.
(Dt,15-20) Dios pone delante del hombre el bien y el mal, la vida o la muerte, respetando su libertad, sin coacciones."Hoy pongo ante tí la vida y la muerte". En la Pascua, al renovar el Bautismo, diremos solemnemente que nos decidimos por la vida y la bendición. Al empezar la Cuaresma se nos recuerda que cada día deberemos vivir según esta decisión esencial, teniendo a Jesús como Modelo, uniéndonos a Él, único Camino que conduce a la vida auténtica: el de amar, entregarse a los demás y ser generosos sin miedo. Cristo nos invita a acompañarle cada día con coraje y alegría y nos promete la sabiduría para descubrir lo que nos puede separar de Él.
José Andrés, me tengo que ir, pero seguiremos hojeando la Biblia. Muchas gracias. Un abrazo fraternal. MªJosé.