Liturgia. Los Santos Inocentes
La 1ª lectura no va con la fiesta sino que empieza la 1ª carta de San
Juan: 1,5-2,2 (en realidad hubiera empezado ayer si no hubiera sido domingo).
Ya se sabe que es una carta dedicada a mostrar el mandamiento del amor. Por asertos
y contraposiciones. Dios es luz…(es
Gracia); si vivimos en la oscuridad
(pecado), somos mentirosos. Si decimos
que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Si confesamos nuestros
pecados, Jesucristo nos lavará los delitos y nos perdonará. Si decimos que no
hemos pecado le hacemos a Él mentiroso y no poseemos su palabra. Si alguno
peca, Jesucristo aboga por nosotros ante el Padre.
Ya podemos pensarlo…
El evangelio es la persecución de Herodes que narra San
Mateo (2, 13-18) por la que manda matar a los niños de Belén para así acabar
con el recién nacido rey de los judíos.
Un angel de Dios advierte a José con mandato muy escueto: levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto, porque Herodes
busca al Niño para matarlo. José cumple la orden al pie de la letra. Los
niños de Belén, de dos años para abajo caen bajo las espadas de los esbirros
del rey. Son los santos más jóvenes, que murieron por la causa de Jesús. Y la
Iglesia los celebra en esta fiesta, dentro del ciclo de la Navidad.
RELATOS DE NAVIDAD
Cuando se marcharon los pastores, José y María quedaron
emocionadamente aturdidos… ¡Qué cosas hace Dios! Repasaron los hechos que
acababan de vivir, comentaron con admiración aquello que habían vivido, y
miraron al Niño con una mirada que trascendía la pequeñez del infante, y
dijeron mientras lo miraban fijamente: ¡Qué
cosas tienes…! Luego se recogieron en el silencio de la noche. No había
nada que les inquietara, y se dejaron vencer por el sueño, en ese
característico sueño de las madres que escuchan durmiendo los latidos y la
respiración del hijo. José dormía y vigilaba, situándose cerca de la entrada,
como el que posee un tesoro que no puede dejar de atender.
Y así transcurrió el resto de la noche. Es posible que a
José le despertara el paso de algún transeúnte nocturno que no hizo mayor caso
de los vecinos de aquella cueva de pastores. O que le hiciera perder el sueño
el frío que se metía por todas las rendijas. Se interesó por si María
necesitara algo de más abrigo pero María estaba descansando arrebujada en
aquella manta que echaron al cargar la mula en Nazaret. También es verdad que
José dormía poco porque su pensamiento se iba a lo que debería intentar cuando
amaneciera, porque era lógico que no
iban a quedarse allí en el establo, sino que habría que buscar ya una
habitación en la que vivir más decorosamente en el pueblo.
A la mañana siguiente, cuando empezó a alborear, José se
puso en pie. Aguardó que María estuviese despierta y le confió su pensamiento: Me da apuro dejarte sola pero también es necesario
dar solución a nuestro caso. O al menos así me toca intentarlo. María
estaba de acuerdo y calentaron alguna cosa con la que entonar el cuerpo, y
María aderezó sus cabellos. José tomó la mula y el bastón y se puso en camino.
Había que aprovechar las primeras salidas de las gentes a la plaza del pueblo,
para acogerse a la solución más oportuna y económica. Y a la vez, intentar
algún trabajillo con el que poder ir costeando el día a día. Apalabró una
pequeña casita en los aledaños de Belén, y partió rápidamente hacia el lugar
del nacimiento. Lo primero era sacar de allí a María y al Niño y darles un
techo y un abrigo.
Llegó José con la alegría reflejada en el rostro. María se
lo notó enseguida. Y José le explicó cómo había dado con aquella muy pequeña
casa y que se habían arreglado en un precio que él podría ir abonando con el
trabajo que pudiera ir consiguiendo cada día. Había encontrado acogida y podían
mirar con optimismo los días que fueran a pasar allí.
María le contó la mañana del nene, que había tomado el
pecho muy bien y se había vuelto a quedar dormido. Ahora podía recoger junto a
José las pocas cosas que habían de llevar, y las cargaron en la borriquita.
Cuando tuvieron todo en orden, María tomó al Niño, lo abrazó junto a su pecho,
y José le ayudó a subir a la mula. Era poca distancia. Echaron una mirada a
aquel lugar que para ellos era ya casi sagrado. Pensaron en los pastores que
–si volvían- ya no hallarían a nadie. También dieron gracias al Cielo porque
les había protegido y por los diversos misterios que habían vivido en tan pocas
horas… Parecía que habían acabado de llegar buscando posada, y sin embargo ya
volvían… Con la gran nueva de que con ellos llevaban al Niño.
EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO (Continuación)
ResponderEliminarEl matrimonio es indisoluble por tres razones:A)porque corresponde a la esencia del amor entregarse mutuamente sin reservas; B) porque es una imagen incondicional de Dios a su creación; C) porque representa la entrega de Cristo a su Iglesia que llegò hasta la muerte en Cruz.
En un tiempo en el que en muchos sitios se rompen el 50 por ciento de los matrimonios, cada uno que perdura es un gran signo, en definitiva un signo de Dios. En estos tiempos en que tantas cosas son "relativas", los hombres deben creer en Dios, el único "absoluto". Por eso todo lo que no es relativo es tan importante; alguien que dice "absolutamente " la verdad o es "absolutamente " fiel. La fidelidad absoluta en el matrimonio no es tanto un testimonio del logro humano, como de la fifelidad de Dios,que siempre està presente, aun cuando a todas luces le traicionamos y le olvidamos.Casarse por la Iglesia quiere decir confiar màs en la ayuda de Dios que en la propia provisiòn de amor.
Continuarà
Jesús, también fue perseguido y tuvo que huir. Fue perseguido por el deseo de poder de Herodes.y, pudo escapar a su ferocidad gracias a la respuesta obediente de San José a la llamada de Dios. La Sagrada Familia, experimenta el rechazo, la soledad, el éxodo, las dificultades...; pero mantienen su Fe, creen y confian en Dios. Es un modelo para las familias, una muestra de que también las pruebas se deben vivir en el Señor, una muestra de que debemos prestar atención a lo que ocurra a nuestro alrededor porque es en donde Dios habla.Confiemos en el Señor, emprendamos otros caminos, mantengámonos seguros y llenos de esperanza en cualquier situación porque nos acompañan Jesús, María y José. Hoy HAN SIDO asesinados más de trescientos bebés en los abortorios. NO PODEMOS CALLARNOS, HAY QUE EXIGIR A NUESTROS POLÍTICOS QUE RESPETEN LA VIDA DE LAS PERSONAS, QUE PROTEJAN A LAS MADRES PARA QUE NO TENGAN QUE ABORTAR.
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