Liturgia
Las comparaciones que usa el adviento para expresar la felicidad de los
tiempos mesiánicos…, la llegada de Jesús al mundo, podríamos nosotros
traducirla en un sueño que encierra mucha mayor realidad germinal: ¿Cómo sería
el mundo si la humanidad aplicase a la vida las enseñanzas y el estilo personal
de Jesús? ¿Cómo seríamos las personas si viviéramos la honradez, la verdad, el
respeto, el amor, la paz, la delicadeza y ternura del Corazón de Cristo? (cf.
Is. 41, 13-20).
Lo que se clarifica más aún en el texto evangélico de Mt
11, 11-15: importante es Juan Bautista, personaje prócer del adviento, que
prepara ya de inmediato la llegada de Jesús. Pues cualquiera de los cristianos seríamos
más que el Bautista por el hecho de vivir ya en el Reino de Dios.
Evidentemente, hay que vivirlo; no simplemente que estamos en este momento de
la historia.
RELATOS DEL ADVIENTO
Siguió un silencio emocionado en el que ni María ni sus
padres querían decir algo. Gustaban interiormente, a la vez que les rondaban
una serie de pensamientos, porque ¿hasta dónde conducía todo aquel suceso?
Ahora ya, en este momento empezaban a aflorar consecuencias que tenían mucha
importancia. Joaquín puso su pensamiento en José. José era parte de todo esto
por cuanto estaba prometido a María. Pero Joaquín apartó ahora ese pensamiento
aunque quedaba por delante abordarlo y cuanto antes.
María se rehízo
y continuó el relato de su reciente experiencia. Joaquín y Ana escuchaban con
la respiración contenida, porque era enorme aquella noticia que estaba dándoles
su hija. María cuenta a sus padres que –envuelta en aquella llamada íntima de
su Dios- no quiso saber otra cosa, ni casi escuchó conscientemente más
palabras, porque lo que ella quería en aquel instante era ofrecerse rendidamente
ante su Dios. Vio como en una rápida y densa película lo que supondría darle al
SÍ a Dios. No era, bien lo sabía ella, una dignidad de honras humanas, y ni
siquiera un puro goce del alma. Dar a Dios el consentimiento sería a costa de
una historia nada fácil, que ya estaba profetizada… Y encerraba mucha alegría,
sí, pero también mucho dolor… Todo pasó como un relámpago por la mente de
María, pero con mucha más fuerza se iluminó su alma con una decisión sin fisuras:
a Dios quería ella decirle que SÍ,
porque no tenía más norte en su vida que el agrado de Dios. Y en su relato a
sus padres dijo: “entre sentirme mínima y, a la vez, querer dar la respuesta
máxima, respondí: Yo soy la esclava del Señor. HÁGASE”. Y casi que ya no sé qué
pasó en los momentos siguientes… Yo no estaba en mí. Como un sueño despierto,
como un sentirme envuelta, cubierta
por una fuerza sobrenatural, me estremecí… Supe que el Hijo del Dios Altísimo
había tomado posesión de mí. Y casi que no puedo ya saber si estuve más tiempo
o menos en ese arrobamiento…
Se cortaba el
silencio en aquella estancia en que Joaquín y Ana escuchaban…, y María estaba
elevada en sus pensamientos.
Después de un
rato, María comentó: y ahora que evoco aquellos momentos, me hago consciente de
unas últimas palabras del mensajero divino, que me ratificó el proyecto de Dios
con un signo (al estilo de otros anuncios de la Escritura: me dijo que nuestra parienta Isabel, ya anciana, está
encinta de 6 meses, porque para Dios no hay imposibles. Y yo estoy pensando
ahora si era sólo un signo o encerraba una segunda llamada. Sea como sea, ¿no
os parece que sería propio de nuestro modo de ser, que yo marchara a casa de
Isabel para prestarle un poquito de ayuda en estas circunstancias? Porque yo
soy joven y ella es mayor, y su embarazo puede ser más molesto. Yo estoy
empezando…
Joaquín y Ana
se miraron. Era “sólo” un añadido pero encerraba un nuevo caso al ya
substancial. Y Joaquín intervino para decirle a María: No podemos olvidarnos de
José… José es parte del caso porque es tu prometido. Toda esta situación puede
alterar mucho los planes, y a José hay que ponerle al corriente de todo esto. Y
en el mejor de los casos –y más en esta ocasión- ese posible viaje tuyo debe aprobarlo
él.
Estaban de
acuerdo. Con el pellizco dentro, porque no era cosa de poca monta, todos
estuvieron de acuerdo en que había que hablar a José. Era un problema de tal
índole que le tocaba abordarlo a Joaquín. Iba a presentarle a José nada menos
que el que su prometida estaba embarazada aunque él no había tenido parte. Y la
papeleta era de enorme envergadura, no ya sólo porque el caso lo llevaba en sí,
sino porque José era un varón hebreo para quien esto suponía mucha mayor
tragedia.
EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y DE LA RECONCILIACIÒN ( Continuación)
ResponderEliminarEFECTOS ESPIRITUALES DE ESTE SACRAMENTO.-
-Rreconciliaciòn con Dios por la que el penitente recupera la gracia.
-La reconciliación con la Iglesia.
-La remisión de la pena eterna contraída por los pecados mortales.
-La remisión, al menos en parte, de las penas temporales, consecuencia del pecado.
-La paz y la serenidad de la conciencia, y el consuelo espiritual.
-El acrecentamiento de las fuerzas espirituales para el combate cristiano..
LAS INDULGENCIAS:-La "indulgencia" es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuestoy cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfaciones de Cristo y de los santos.
La indulgencia es "parcial" o "plenaria" según libre de la pena temporal debida por los pecados en "parte" o "totalmente".Todo fiel puede aplicar para sì mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio,las indulgencias tanto parciales como plenarias.
Si todos tuviéramos los sentimientos del Corazón de Cristo hoy ya estaríamos viviendo en un mundo que no sería este mundo de conflictos , sino la antesala del cielo
ResponderEliminarTodos estábamos afectados por el pecado de Adán. La única solución era que un Inocente se ofreciera a redimirnos a todos ante Dios; pero ese Inocente no podía encontrarse en la tierra...La Segunda Persona de la Santísima Trinidad que es el Hijo de Dios, Jesucristo,Consubstancial con el Padre...que no es un Hijo de Dios, es el ETERNO HIJO DE DIOS, LA SEGUNDA PERSONA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, EL PROPIO DIOS MANIFESTADO EN CARNE HUMANA, NUESTRO SALVADOR, NUESTRO REDENTOR, NUESTRO DIOS, NUESTRO PADRE...Debemos procurar que otros se encuentren con Cristo esta NAVIDAD...Antes, tenemos que escuchar a Dios, ¡cambiar lo que debamos cambiar! y, redimir nuestro corazón.
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