FIGURAS DE LA ALIANZA
Continuando con la presentación de ayer, lo que no
es historia, no es historia. Pero bajo la bella presentación del Génesis abraza
una serie de contenidos mucho más expresivos que en en una narración histórica.
De ahí que yo extraiga hoy para mis lectores las FIGURAS DE LA ALIANZA que está
expresadas en ese relato de la Creación.
1.
Acción personal, privilegiada, de Dios: Hagamos...
Obra directa de Dios. Que no es “coger
barro” con “sus manos” (Dios no tiene manos), pero sí es el momento en que
Dios personalmente actúa para que exista el hombre. No es sólo que lo echa a la
existencia... Crear al hombre es para Dios como su personal compromiso de amor
con ese ser que Él ha creado...
2.
Aliento vital, “humanización”. “Sopló
Dios en sus narices un aliento de vida”,
de espíritu... (ruaj), de ALMA espiritual que -hasta ahora no
existía en la Tierra. Elevaba
a aquel ser al conocimiento y a la voluntad, el conocer, el querer, el amar...,
cosa absolutamente nueva, distinta de todos los animales. Dios había hecho un
ser , el hombre, “a su imagen y semejanza”. Espiritual como
Dios..., racional..., capaz de entender, querer, inventar... (cosa que ningún
otro de los seres de la tierra podía).
3.
Le sitúa en un lugar privilegiado, en unas condiciones vitales únicas: “lo
colocó en medio de un jardín” (idea de esparcimiento, belleza,
felicidad, bienestar...). Era un Paraíso.
“Regado
por un gran río del que salían cuatro ríos...” El agua, imagen de
fecundidad, alegría..., algo que no cansa por mucho tiempo que se mire.
4.
El signo de la Alianza: “ el árbol de la vida”...,
-
vida sobrenatural
-
vida de hijo “colgado” de Dios como la fruta pende del árbol: Hijo de
Dios..., alianza de amor... Si el hombre no “arranca” el fruto, es señal de
que acepta vivir colgado de Dios..., acepta la Alianza y vivirá vida
Sobrenatural...
Si
el hombre desgaja el fruto..., es decir, se desgaja de Dios, morirá... La fruta
no puede vivir si no es colgada del árbol, recibiendo la savia del árbol...
Es
también “árbol del conocimiento del bien y del mal”. El hombre permanecerá unido o se desgajará del
árbol..., de Dios..., de la amistad con Dios, con conocimiento y libertad de lo
que es bueno y de lo que es malo...: ¡El hombre es libre!; Dios lo hacía libre,
con la enorme dignidad de ser dueño de su propio destino. Pero sabiendo que debe permanecer unido al
“tronco del ÁRBOL..., a su Creador.
5.
Dios le entrega al hombre la Creación. “Hizo
pasar por delante de Adán todos los animales para que les pusiera nombre”.
[“poner nombre” es tomar posesión...]
El
hombre recibía en sus manos la obra de Dios. Tenía que conservarla buena. O podía romperla. Del bien o del mal, de la
vida , el hombre era el único responsable. Tenía en sus manos hacer un mundo
feliz y ser feliz él mismo. Tenía en sus manos poder abusar y del Paraíso hacer
una desgracia (=carencia de Gracia, ausencia de Dios). Eso dependerá ahora del hombre. [Gran absurdo
de culpar a Dios de los males...].
6.
Entre todos los animales Adán no halló ninguno semejante a él...; Y Dios dijo: “no
está bien que el hombre esté solo; le daré una compañera”.
“ y lo sumió en un
sueño y le sacó una costilla e hizo con ella a la mujer”.
La
mujer es de igual naturaleza y dignidad que el hombre: “hueso de sus
huesos y carne de su carne”...
-
es “compañera”, no sierva
-
es compañera, persona..., no un objeto.
Hombre
y mujer, juntos están llamados a “crecer y multiplicarse y llenar la
tierra”. La fecundidad del paraíso empieza ahí... La atracción y gozo
de la pareja humana se ordena fundamentalmente a los hijos...
7.
La amistad e intimidad con Dios: “Dios bajaba todos los días, a la brisa
de la tarde y se paseaba por el jardín con Adán y Eva”.
Imagen
bellísima de un Dios Amigo..., de un Dios que comparte y disfruta con el
hombre.
8.
“Y vio Dios que todo estaba bien..., que era bueno, que estaba muy bien
hecho.”
Afirmación fundamental: de las manos de Dios..., del plan de
Dios, no salió nada malo ni nada mal hecho. El hombre era bueno, estaba “muy
bien hecho”, ¡Y estaba hecho para el bien!.
El evangelio (Mc 7) es una de las
piezas clave de las enseñanzas de Jesús. Dado que no quiero alargar este
entrada del blog más allá de lo habitual, lo dejaré expresado en un comentario
aparte. Pero quede constancia del fondo de la cuestión: la facilidad de engaño
que existe para pretender salirse con la propia, mientras se deja a un lado el
mismo mandamiento de Dios. Y es que eso no es sólo de aquellos tiempos y de los
fariseos.