viernes, 20 de enero de 2012

LOS QUE ÉL QUISO

¿LOS QUE ÉL QUISO?
Mc 3, 13-19
Éste es un tema que siempre me apasiona y me hace pensar de una manera o de otra. Es el momento en que Jesús, tras su subida a la montaña (lugar propio e su oración aislada y profunda), llama a los doce, de entre muchos más discípulos que le seguían, y a esos doce los constituye apóstoles, sus compañeros para enviarlos a predicar y echar demonios.
Lo que hoy me ha detenido en mi oración ha sido esa palabra tan conocida y meditada: a los que Él quiso. Palabra que puede mostrar su voluntad decidida, o su “querer-amar”, según esa variedad de sentido que presenta en castellano la expresión “querer”.
Pero es que hoy no me he ido por ahí. Me ha detenido “LOS QUE ÉL QUISO”, precisamente cuando se ha subido a la montaña, un lugar preferente de oración de Jesús.
Yo lo plantearía así: ¿“los que Él quiso” con su querer libre e independiente, son exactamente los doce nombres que aparecen en esa lista? ¿No se cambió ninguno en sus horas de oración en la montaña, precisamente porque Dios también “quiso”, y Jesús no tiene más querer que agradar al Padre?
Una verdadera oración no es la que acaba sacando adelante la propia voluntad sino la que, al presentarse ante Dios y entrar en el ámbito de la voluntad de Dios, pueda acabar cambiando la propia voluntad, Claro; cambiándola de tal modo que la propia voluntad es la que asume totalmente como tal propia voluntad la que sale de esa conversación y oración ante Dios. Y entonces puede decirse muy bien que llamó a lo que Él quiso, porque Él sólo quiere lo que Dios quiere: agradar al Padre
Esto no es rizar el rizo. Esto es un planteamiento muy serio para nosotros, tantas veces “satisfechos” de nuestra devota oración, tan contentos de nuestro buen rato con Dios…, pero sin habernos dejado “cambiar el paso”, y acabando con la misma voluntad propia con la que entramos. Y hay “cosas” en la que en honda oración ante Dios, no tendríamos más remedio que bajarnos del burro y reconocer que “estamos queriendo” al margen del querer de dios…; que llevamos ya decidido de antemano lo que queremos nosotros. Y acabamos pretendiendo que Dios lo quiera. Y sí: así será lo que nosotros quisisimos, PERO NO SERÁ LO QUE Dios quiere.
Tras esos Doce nombres elegidos por Jesús (de acuerdo con Dios), han sucedido miles de nombres también queridos por Jesús, grandes personajes, grandes santos, gentes normales. Y no puedo menos que sentirme también metido en la lista de elegidos que El que quiso. Me queda –según mis características…, y según también el QUERER DE DIOS- que yo puedo ir descubriendo, saber detrás que cual de esos nombres yo me podría situar.

jueves, 19 de enero de 2012

En resumidas cuentas

EN RESUMIDAS CUENTAS

Mc. 3, 7-12

Para uno que no leyera el Evangelio, que no quiere leer o apenas pueda, le bastaría este RETRATO DE JESÚS que da el evangelio de hoy. Jesús se retira (quisiera retirarse) con sus discípulos. Pero las gentes se enteran, se van comunicando los hechos realizados aquí y allí, y acuden unos y otros a Jesús, desde los 4 rincones. Jesús llega a temer que le aplaste aquella avalancha y pide a os discípulos que le preparen una barca para poder sobrevivir. Todos quieren tocarlo, todos los que tiene enfermos los llevan Él para que los cure, o les expulse aquellos “demonios” que les tienen esclavizados al sufrimiento. Y como Jesús atiende aquellas tantas necesidades y nunca es neutral ante el dolor o la injusticia, llegan a reconocer en Él a Alguien más que un hombre, y proclaman: Tú eres el Hijo de Dios. Lo mismo que decir: “Tú eres el Mesías esperado, el salvador de Israel”. Jesús ls prohibía que lo dijesen. Intento inútil, cuando las cosas se están viendo.

Dijo Simeón, aquel día de la presentación del infante en el Templo, que Ese Niño iba a ser signo contradictorio. O dicho en lenguaje nuestro: Ante Jesús no cabe imparcialidad. O se toma postura a favor o en contra. Porque hasta los que lo pretenden ignorar, o aún blasfemar o negar, en el fondo están declarando que cuentan con ese Hombre.

Sobrarían muchos catecismos, muchos libros de teología, muchas explicaciones científicas, si por una vez en la vida tuviéramos la osadía de bucear en el Evangelio, EN LA PERSONA DE JESÚS, en el cómo es, qué hace, cómo lo hace, cómo siente, cómo sufre, qué rechaza de plan o, qué pide a toda costa.

Si tuviéramos la necesidad sde aquellas pobres gentes y l sencillez de ellos para VER lo que ven en Jesús, OÍR lo que dice, OBSERVAR qué y cómo hace. Si tuviéramos ese impulso de LA BUENA FE para no necesitar otra cosa que MIRARLO A ÉL y saber que ahí está su vid entera…, LA VOLUNTAD DEL PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS.

Los especialistas Naturistas aplican una gran lupa al ojo y le sacan a uno por allí hasta el número sde calzado… En cada línea del iris está escrita toda la vida que cada uno tenemos en nuestro organismo. ¡O la muerte!

Jesús es el IRIS DE LA VIDA DE CADA CUAL. Y en Él está nuestra realidad entera, sin disimulos ni trampas. Si somos capaces de dejarnos mirar por SU LUPA, y seguir su folleto de instrucciones, nuestra vida será otra.

miércoles, 18 de enero de 2012

EXTIENDE TU BRAZO

EXTIENDE TU BRAZO

Mc 3, 1-6

Jesús, buen israelita y profundamente religioso, amante de la Palabra de Dios, acude a la sinagoga el sábado, como siempre. Casualidad o trampa, hay allí un paralítico de una mano.. Lo fácil para Jesús es hacerse el sueco y seguir “la belleza” de la Palabra de Dios. Pero Jesús no se hace cómplice de la mentira y la injusticia y meter la cabeza bajo el ala. Llama al paralítico y le pide que se ponga en medio a la vista de todos. Respetuoso con los fariseos presentes, a la vez que con un religioso profundo desafío de la verdad, les hace una pregunta: “Es lícito hacer el bien en sábado”. ¡A ver qué se responde a esa pregunta! No van a decir que no; sería contra razón. Y no quieren decir que sí, porque saben que Jesús se lanzaría a curar. La ambigüedad de los cobardes y los falsos…, o “los cumplidores de obligaciones escritas”, pero sin corazón ni inteligencia.

La solución es callarse. Y Jesús más desafiante aún, va pasando la mirada lentamente por toda la sinagoga, y siente ira por dentro ante tanta mentira de “gentes religiosas”. E indignado por todo aquello, mira con misericordia al paralítico, y sin que medie trabajo alguno, ni de Jesús ni del enfermo, le dice que haga un movimiento tan normal como el de cualquiera de los que estaban allí: Extiende tu brazo.

El enfermo hizo el movimiento tan normal de mover su brazo, el que había estado paralizado. Y los fariseos, como todo el mentiroso que no tiene razón pero tiene que sacar la cabeza por encima (¡qué bien nos viene hoy la soberbia de Goliat frente a la pequeñez de David), optan por lo más singular: aliarse con sus enemigos totales, los partidarios de Herodes, para ver la manera de matar a Jesús. Se suele decir: cuando alguien no va por derecho y otro le pone la verdad ante los ojos, el necio opta por matar al emisario.

Lo malo es que fariseos y herodianos había muchos… Que ALGUNO HABRÍA HONRADO…, puede pensare con toda razón. Pero por boca cerrada no entran moscas…, y todos se callan y se van a sus casas. TODOS MATARON… “Fuenteovejuna: TODOS A UNA”.

Y hoy escribo desde el sentimiento profundo del alma.


martes, 17 de enero de 2012

LA PERSONA, PARA VIVIR

LA PERSONA, PARA VIVIR
2, 23-28
No perdamos de vista la 1ª lectura porque es muy significativa. Rechazado Saúl , como rey, por el Señor, hay que andar con pies de plomo. Y buscar estratagemas para escoger a David, a espaldas de los influyentes. Y David no fue un santo de principio a final. Pero tuvo lealtad para saberse equivocado.
Los fariseos no se habían tragado así porque así el silencio que tuvieron que sufrir cuando Jesús les mostró que perdonaba pecados y curaba la enfermedad para demostrar que actuaba como enviado de Dios.
Y lo acechaban bajo las piedras. Los discípulos pasan por un sembrado, arrancan unas espigas y las trituran en sus manos y se las comen. Un evangelista dice que “tenían hambre”. Marcos, mucho más natural en su evangelio, simplemente cuenta un caso que hemos hecho todos los que hemos tenido la suerte de vivir tiempos agrícolas: pasar junto a un sembrado y tener el gusto caprichoso de coger unas espigas, desmenuzarlas y comerlas. Y no por hambre.
Para los fariseos es una profanación del sábado y van a llamarle la atención a Jesús. ¡Ahora llevaban las de ganar!, pensaban.
Y Jesús se remite nada menos que al ídolo del pueblo judío a través de siglos: DAVID. Pues David, viniendo extenuado de una batalla con su destacamento, vienen a dar en la Casa de Dios, con el sacerdote Abiatar, y les piden comida. Abiatar no tiene nada que darles de comer. Como no sea que cojan los panes consagrados y ofrecidos a Dios, de los que nadie puede comer sino los sacerdotes. Y David dice que le parce muy bien. Los coge, come él y da de comer a su tropa.
Conclusión de Jesús: El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado. Las normas son caminos para facilitar la circulación. Pero cuando los caminos son peores que las veredas de atajo, más valen las veredas.
Cumplir la obligación es el comienzo infantil del niño. Vivir la vida desde la madurez, y sin necesidad de amenazas ni preceptos, es exactamente la fe. La norma, en tanto cuanto ayuda donde hay que convivir entre varios. Pocas y muy acertadas. El resto, campo abierto donde pueda irse brincando y gozando de la belleza de un panorama que es EVANGELIO, que es luz, que es diafanidad, que es libertad de corazón.
Tengo miedo, ¡mucho miedo! (como dice la copla), de los “sabios y entendidos”, de los “doctores y letrados”, de los “cumplidores de normas” (que a la vuelta de la esquina hacen de su capa un sayo.
Quiero hombres y mujeres que sepan llorar y pedir, brillarle los ojos por su alegría, aunque luego entiendan menos de normas y leyes.
El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado

lunes, 16 de enero de 2012

JAMÁS ME DEJES

JAMÁS ME DEJES
Permitidme que comience por la 1ª lectura, la momento en que Dios rechaza a Samuel. No por malo sino por NO EBEDECER A DIOS. Confieso que me erizan el cabello esos momentos en que Dios se retira. Yo le pido que venga cualquier cosa, por mucho que me duela, pero que Dios esté conmigo. Aunque “me regañe”, aunque “me amenace”. PERO JAMÁS QUE HAGA SILENCIO.

En el Evangelio, las quejas típicas de los “cumplidores de cosas”, porque los discípulos e Jesús, o el mismo Jesús no las cumplen. Y la palabra tajante de Jesús: ”El vino nuevo, en odres nuevos para que los odres no revientes y el vino se pierda”.
Gran vino el de Caná. Pero mejor a partir de agua que a partir del que se había acabado. El que se había acabado, acabado estaba. El nuevo, admira y produce queja en el maestresala. Pero es NUEVO, el de Jesús.
Las tendencias humanas son siempre a parchear. A hacer “propósitos”, “promesas”… Cualquier cosa…, pero sin saltarse de la mano de lo que ya tienen, porque pierden pie y se creen que se quedan sin nada. Y Jesús llega y dice: O nuevo o nada. Porque pretender “ser bueno” sin dejar de “ser regular”, es un parche. Cuando no hay un examen a fondo que descubre a fondo lo que es uno a fondo y lo que debe cambiase a fondo, estaremos pretendiendo encender dos velas que no conjugan bien. Y nos quedaremos en candil los que –por vocación- somos estrellas.

Y es que me temo que el “silencio de los cementerios” se apodere de algunos, para los que es mejor mantener el odre viejo, aunque se pierda el vino de la sinceridad, de la acogida, la confianza, la honradez, el dejar ver venir de frente… Por eso me impacta mucho que Dios pueda decir un día: “Puedes quedarte con la tuya”; allá tú; que yo no juego la baraja trucada”.

domingo, 15 de enero de 2012

VENID Y VEIS

VENID Y VEIS
Jn 1
Samuel no conocía aún a Dios. Cuando estaba acostado un día en la cercanía del sacerdote del sacerdote Elí (puesto que su madre lo había dedicado al Templo). oyó que lo llamaban. Se levantó presto y se fue a Elí a ver para qué lo llamaba. Elí pensó que había sido un sueño y lo mando acostarse. Dos veces más ocurrió aquella llamada y Elí, intuye que allí hay un misterio más ahondo, y le dice: “Si oyes esa llamada de nuevo, di: Habla, Señor, que tu siervo escucha”. Elí ha servido para empezar a discernir…, descubrir, lo que Samuel no podía intuir.
Juan Bautista discierne también y señala a Jesús ante sus discípulos. Andrés se lo toma en serio y sigue la pista. Con “el otro discípulo” hacen una pregunta: “Dónde vives”. Nosotros nos vamos rápidamente con nuestra mentalidad oriental a una casa, cabaña, calle…, que pueda ser l mansión del “Cordero-Mesías de Dios”. La respuesta de Jesús es ambigua y muy concreta: VENID Y VEIS.
Me he encontrado en las consultas de los fieles con la necesidad de una única respuesta: VE Y MIRA en el Evangelio. Alguna vez me han respondido: ¿Y qué voy a sacar del Evangelio en este caso mío? No me queda otra respuesta que: ID Y VED.
Y pensarán que me escapo por la tangente; no cogerán el Evangelio porque no tienen “tiempo”… Algunos de los ue me escucháis ahora mismo podáis estar ya pensando: “ya llegamos a la manía de este cura!” Aun así, única respuesta de Cristo a aquellos que preguntaban, fue esa: VENID Y VEIS.
Lo grande es que, en efecto, porque fueron, VIERON. Ni puertas, ni ventanas, ni edificación, ni cabaña. Lo que vieron es QUIÉN ERA JESÚS. Lo que descubrieron fueron las Palabras, los Hechos, las formas, los sentimientos, el secreto misterioso de quien es “otra clase de Persona” y pide otra clase de vida. FUERON YVIERON lo que nunca habían visto, ni fuera de Él podrán nunca ver. Se emboaron de tal manera con aquel Evangelio viviente que ya no pudieron separarse de él; se estuvieron todo el día.
Andrés quedó de tal manera impactado que le salió a borbotones su experiencia ante Simón, su hermano. Y Simón, diríamos que “lobo de mar” acostumbrado a “cosas” que se tocan palpan, tomó aquello un tanto como credulidad infantil de su hermano. Y Andrés, que ya había aprendido la lección, no discute: VEN Y LO VES.
La curiosidad le pudo a Simón y caminó hacia “el lugar”, hacen ese Jesús. Y el que iba a “indagar” escépticamente, se encuentra que antes que empiece a hablar, Jesús le mira de tal manera que lo deja sin palabras. Más aún: le dice: Tu ere4s Simón, hijo de Jonás; TU SERÁS PIEDRA ¡Y de verdad que se quedó de piedra! Lo ha conocido antes de abrir la boca…, y LE HA DADO UN NOMBRE NUEVO DETERMINANTE (que eso sí lo sabía muy bien un judío). El viejo “lobo de mar” pasaba a corderito: Habla, Señor, que tu siervo escucha. He ahí la fuerza del Evangelio, el CONOCIMIENTO DE DÓNDE VIVE JESÚS.
Estaréis diciendo por qué no me he fijado en el “otro discípulo”… Porque está por ver si TÚ Y YO también (ese otro discípulo”), VAMOS AL EVANGELIO, VEMOS Y NOS QUEDAMOS..

La 2ª Lectura –como siempre en el Tiempo ordinario de la liturgia (“casulla verde del sacerdote”), va por otro camino, siguiendo de lectura continuada de san Pablo. Hoy podríamos poner a dos columnas sus palabras y ls de la sociedad actual:
-El cuerpo no es para la fornicación.- -El sexo es muy sano y se debe enseñar indiscriminadamente desde niños, y practicar.
-No os pertenecéis en propiedad. –Somos dueños de nuestros cuerpos.
-Todo otro pecado queda fuera.. –Yo no hago mal a nadie.
-El cuerpo es templo donde vive el Espíritu Santo, y en él habita, porque lo habéis recibido de Dios -Endiosamiento de la sociedad moderna, y carencia de conciencia.
-Os han comprado a precio de la Sangre de Cristo. –Yo hago lo que me apetece.

Y hasta después, la desfachatez de comulgar “porque yo no tengo pecados”. Es evidente que NI FUERON, NI VIERON, NI DESCUBRIERO LA BELLEZA DE ESE “TEMPLO”…, donde VIVE DIOS…, de ASOMARSE A ESA VENTANA DESDE DONDE SE VISLUMBRAN HORIZONTES INDESCRPTIBLES DE BELLEZA.

sábado, 14 de enero de 2012

MÉDICO PARA LOS ENFERMOS

MÉDICO PARA LOS ENFERMOS
Mc 2, 13-17
Jesús y Leví cruzaron las miradas. No se nos dice que se conocieran antes, aunque era posible ese “conocerse” por lo que cada uno era. Pero aquel día la mirada de Jesús fue fija, y Leví se dejí mirar. “Sígueme” es la única palabra que media allí. El rsto es fulminante: Leví se levanta, deja la oficina de impuestos o aduanas, les pide, a los compañeros que se encarguen de aquello, y él se va sin más detrás de la mirada de Jesús. Y lo hace con tal alegría que lo celebra como se celebran los grandes acontecimientos: con una comida de despedida. Naturalmente sus “invitados” no pueden ser otros que los que han estado siempre juntos; los d su misma calaña, los publicanos. Y Jesús (su nievo amigo) y los otros compañeros de Jesús.
Y el escándalo de los fariseos es morrocotudo.
Leví será Mateo en la lista de los apóstoles, y será evangelista y mártir.
Jesús advertirá a los “santones escandalizados” que los enfermos son los que necesitan del médico.

Ahora viene lo que me hace pensar más: ¡Con qué facilidad juzgamos, encasillamos, menospreciamos, colgamos “el cartelito” a otros!
¡Qué fácil es quedarse en las apariencias primeras, en las invenciones propias, en las sospechas sin conocimiento del fondo de las cosas!
¡Qué “natural” es unir “publicano” con “pecador”.
¡Qué normal es escandalizarse sin tener ni leve idea del mundo que hay detrás de cada persona y cada situación!
¡Cómo engolamos nuestras “sabidurías” aunque están manifestando la ignorancia culpable (tantas veces)!
¡Qué difícil es calzarse los mocasines del otro, sin probárselos primero a ver si son del mismo número que el mío!
Porque ¡cuántas veces yo cojeo del mismo pie porque el mocasín se me queda pequeño, y no he sabido –siquiera- meterlo en la horma! Y encima de todo ni acepto que cojeo.
¡Cuántas “ciencias” infladas de puro aire, que se explotan solas al calor de una simple verdad.
Y como Jesús dice todo en pocas palabras, se limita a afirmarle a los fariseos…, ¡y llevaban bala aquellas palabras!: “Sólo los enfermos necesitan del médico”. Detrás estaba la palabra: “los “sanos”, no…, aunque puede ser que se mueran de enfermos verdaderos mucho antes que los otros que buscaron el tratamiento”.

viernes, 13 de enero de 2012

PARA QUE VEÁIS

PARA QUE VEÁIS
Mc 2,1-12
U episodio evangélico muy conocido y meditado. El paralítico llevado por cuatro, que es colocado ante Jesús: “Tus pecados son perdonados”. Y como los doctores de la Ley lo consideran blasfemo por decir eso, Jesús acaba diciendo: “Levántate, toma tu camilla a cuestas y vete a tu casa”.
¿Qué pensaron los cuatro amigos cuando no podían poner al enfermo ante Jesús, por no haber cómo pasar por entre el gentío? ¿Qué pensó el paralítico cuando iba en volandas entre la terraza y el suelo? ¿Qué pensó la gente que estaba escuchando gustosamente a Jesús y le interrumpen su devoción? ¿Qué se le ocurrió a Jesús, siempre tan sorpresivo? En vez de curarlo, “se admira de la fe de ellos” (los 5: paralítico y amigos) Y le dice al hombre, ya situado ante él: “tus pecados están perdonados”. ¿Era eso a lo que había sido traído ese enfermo? ¿Se quedo muy satisfecho de la “respuesta” de Jesús? Los escribas, ¿qué piensan? - Pues que Jesús blasfema porque los pecados sólo puede perdonarlos Dios. Y Jesús –que no ha sido entendido- va a lo directo: “Para que veáis que el Hijo del hombre puede perdonar pecados, ¡levántate, toma tu camilla a cuestas y vete a tu casa!
Mi “manía” frecuente es parar la escena en un punto. Que el paralítico se fuera feliz, se supone (rodeado y festejando y agradeciendo a sus amigos). Que Jesús siguió hablando a la gente, es lo más probable (ahora con una nueva autoridad en su palabra).
Pero ¿y los doctores de la Ley? Los imagino casi inmóviles, callados como muertos. ¿Ahora qué? Jesús ha empleado el término: “Hijo del hombre”, que no es un simple “yo” (dice mucho más para un entendedor de la sagrada Escritura). Si pudiéramos tomar a uno por uno (el “gremio” es siempre peligroso y enquistado), ¿qué pensaban? Alguno debió sentir un chispazo de luz. Jesús había demostrado quien era realmente… (aunque el doctor se lo callara). Otro, perplejo. Bajarse del burro, no…, pero… No sé si discutieron o hicieron el dolorido silencio de la humillación…, pero dolorido porque tendrían que decir algo que no quieren decir y reconocer. Pero “ahí hay más tomate” del que puede parecer. Por supuesto, los zoquetes que no aceptan la verdad ni por asomos. Y los recalcitrantes que optarían por pensar que lo había hecho con el, poder del demonio”.
Y alguno me preguntará: ¿ara qué pierden Vd el tiempo en estas cosas? - PORQUE EN MEDIO DE cualquiera de ESOS personajes de los que ahí se han contado, ESTOY YO.. La pregunta es: ¿de cuál?

jueves, 12 de enero de 2012

SI QUIERES, PUEDES

SI QUIERES, PUEDES
Mc. 1,40-45
Viene Jesús de una jornada triunfal. Basta leer el contexto anterior. y de una oración auténtica a disposición de Dios que, como a mí me gusta decir, “le cambia el paso” (porque “voluntad de Dios no es lo que apetece sino lo que es voluntad de Dios).
En su nuevo camino aparece un leproso: ser despreciado, desechado ,excluido. Vive fuera de las ciudades y, si va a entrar e alguna, ha de ser a golpe de campanilla para que la gente se aparte. La palabra tabú (que usamos para decir que algo es intocable) era el grito que tenían que ir profiriendo ellos mismos para evitar toda cercanía física.
Camina Jesús con sus discípulos y aparece un leproso que viene hacia el grupo. Los discípulos se apretujan entre sí como en signo de defensa del peligro repugnante. El leproso se postra ante Jesús con la oración más fina que puede venirle a sus labios: Señor, si quieres, puedes limpiarme. No está tentando la suerte. Sabe que Jesús ha curado, tiene autoridad y hasta expulsa demonios… Signos claros mesiánicos. Y uno de ellos era “limpiar leprosos”.
El horror de los discípulos es que Jesús no se aparta…, sino que le toca. Quedaba Jesús “legalmente contagiado” y trasmisor de “epidemia”.
Pero ocurre al revés: Al tocar al leproso, Jesús le devuelve la frase (como muy bien aceptada): “QUIERO:, queda limpio”. Y no es Jesús el contagiado sino el leproso queda curado.
Dos condiciones pide Jesús para sus obras maravillosas: la fe (que había quedado expresa en el gesto del enfermo), y el certificado de curación que han de dar los sacerdotes. Hubiera bastado en sí el toque directo de Jesús, pero Jesús ENVÍA AL SACERDOTE como condición de garantía.
[Hasta parece un símbolo de la necesidad del Sacramento que Él instituyó después; Dios perdona, pero el Sacerdote debe intervenir].
Hubo otra condición…, imposible de cumplir: que no lo dijera a nadie. Pero esas cosas no pueden callarse.
Más: la lepra es juna enfermedad que va “comiéndose” las partes prominentes de la figura humana: dedos, nariz, lóbulos de las orejas… Un signo muy expresivo del pecado en el alma, para quien dice: “no le hago mal a nadie”. Cuanto más se deja la confesión más cae el alma y la con ciencia a pedazos. La prueba al canto, en la sociedad actual, en muchos cristianos actuales
.

miércoles, 11 de enero de 2012

TU SIERVO ESUCHA

TU SIERVO ESCUCHA
Jesús había salido triunfador de aquella jornada: expulsa al demonio en la sinagoga; nadie protesta (aunque es sábado) y todos se admiran y le alaban. Y corre su fama. Llega a casa de Simón y la suegra, que tenía que guisar, está con fiebre y en cama. Jesús la cura. A la hora de poder descansar un poco, la gente admirada se ha puesto alrededor de la casa a esperar a Jesús con sus enfermos en primera línea como reclamo. Jesús pasa entre ellos, los cura, y enseña lo que es el Reino de Dios. Finalmente, con la jornada repleta, se retiran a descansar. Pero Jesús, matado el primer sueño, se levanta silencioso y se sale afuera a un lugar tranquilo, a estarse con Dio y orar. No a rezar Salmos. A encontrarse con Dios. A ponerle delante lo hecho, y a esperar la palabra que Dios le pueda dirigir. ¡Que ahí es donde está el orar, propiamente!
Cuando sus discípulos se despiertan, está vacío el camastro de Jesús. Lo buscan y lo encuentran en su lugar de silencio orante. “Todo el mundo te busca”… Estás en la cresta de la ola y cada cual te busca por su necesidad o interés del tipo que sea. Y Jesús, que ha hecho oración de verdad, sabe que sería lo más cómodo aprovechar su fama, su triunfo y establecer “su tienda”…
Pero Dios no le ha dicho eso en la oración. Hay que seguir a otros lugares para anunciar el Reino, porque para eso he venido. Jesús HA DISCERNIDO ANTE EL PADRE. Y toca dejar lo fácil para afrontar la responsabilidad.
Samuel sintió llamadas que creyó que eran de Elí, el sacerdote. Elí, avezado en las cosas de Dios, le responde: Si oyes nueva llamada, di: Habla Señor, que tu siervo escucha.
Saber discernir para que sea Dios quien decida, aunque a uno le levante los pies del suelo. Esa es la oración verdadera. El que ora y ahí acaba, el que ora y no quiere saber más, el que ora y n o afronta responsabilidades, hace ejercicio de piedad. PERO NO HACE ORACIÓN. Dios tiene el gusto, muchas veces de cambiarle el paso a la persona. Y la oración sincera lo arrostra. Yo me siento en esta tesitura. ¡Y Dios reparta suertes!

martes, 10 de enero de 2012

AL SEÑOR SE LO PEDÍ

AL SEÑOR DE LO PEDÍ
Yo decía ayer que hay “esterilidades sospechosas” en la Biblia: Sara, Ana, Isabel, y algunas más. En todas hay soluciones que se salen de lo esperado. Sara, la humillada por la esclava, da a luz a Isaac, el comienzo de una generación incontable como las estrellas del mar; Juan es “misericordia de Dios”, cuando ya no tiene esperanzas. Y Ana, sufriendo ante la otra esposa de su marido (con hijos), acaba teniendo a Samuel (=A Dios se lo pedí; de ahí ese final del nombre: “el”, que expresa a Dios). Dios parece llevar las cosas al límite para aparecer Él y mostrar que es Él y no nosotros quien lleva la historia y la va sacando adelante por entre los vericuetos inconcebibles a nuestra mentalidad.

En el EVANGELIO –que de hecho es el que quiero tocar directamente, Jesús entre en la sinagoga, en sábado. La gente y los maestros se admiran de su “autoridad” al explicar la Palabra de Dios. “Autoridad” viene de “autor”. Mientras estaban acostumbrados a aquellas meras repeticiones “de catecismo judío” (que era lo único que sabían los maestros, Jesús es AUTOR: dice cosas nuevas, amplia aspectos, enseña lo no conocido, presenta otro Dios diferente, otra religión que no se limita a cumplir. Y eso les admiraba con razón. Les dejaba boquiabiertos. Para más abundamiento un endemoniado (y no nos metamos en más explicaciones) estaba allí. Y Jesús lo expulsa con la misma autoridad que tiene su Palabra. Y ahí es ya donde se quedan “sentados” fariseos y gentes, maestros y el mismo “demonio” (por más grito que dé como aspaviento inútil).
Lo curioso es que no protesta nadie, ni por ser sábado… Y es que se han quedado sin palabras. ¡Hasta los demonios le obedecen!
Y su fama se extiende, se amplía, y la comarca entera se queda esperando la llegada del AUTOR. [Dicho así, quedaría hasta tonto. Pero es que me obsesiona la pasividad nuestra que vemos tantas cosas, las meditamos, nos admira la “autoridad”, nos apasiona la misericordia…, y nos quedamos “sentados”. Y ahora no es por la admiración, sino porque hoy somos igual que ayer y mañana igual que hoy… ¡Algo falla!

lunes, 9 de enero de 2012

CREED EL EVANGELIO

CREED EL EVANGELIO
Ha acabado el “ciclo de Navidad” con la fiesta del Bautismo del Señor, y entramos hoy en el TIEMPO ORDINARIO. Y el evangelio de hoy lleva una frase que se repetirá hasta la saciedad el miércoles de ceniza: CONVERTIOS Y CREED EL EVANGELIO”. Cierto que la expresión que el evangelio da es: “creen EN EL evangelio”. No obstante me parece mucho más densa la de la ceniza y con un matiz mucho más profundo. Al menos así lo experimento yo. “EN EL “ evangelio creen hasta los demonios. Es una realidad histórica que está ahí. “Creed EL EVANGELIO” es una actitud interna comprometedora. Porque ya no es simple “creer” sino exigencia profundísima de ACPEPTAR Y COMOPROMETERSE con lo que se cree, Es HACER VIDA eso que se cree. Es la forma de Simón, Andrés, Juan y Santiago que dejan todo donde está y como está, incluida familia, y tomar un camino desconocido, que tiene la ÚNICA INMENSA FUERZA de seguir personalmente a Jesús. Lo demás, ni cuenta ni se pregunta. Jesús irá abriendo caminos, estrechos –generalmente- y con la cruz repetidamente puesta ante los ojos de los que LE SIGUEN A ÉL. No siguen la cruz, porque eso sería masoquista. Pero Te seguiré dondequiera que vayas. Buena concreción.
De la 1ª lectura: ¿no es parecen demasiadas “esterilidades famosas” de las que arrancaron personas mucho más famosas todavía? Me hace dudar de la real esterilidad de ellas, y de la forma providencial por la que Dios se hace expresamente presente de forma sobrenatural a través de a historia.

domingo, 8 de enero de 2012

UNA PALABRA DEGRADADA

UNA PALABRA DEGRADADA
Posiblemente vais a pensar que me he levantado pesimista. NO. Pero mi oración me ha ido haciendo entrar en “faena”, a la luz de una palabra escuchada antes de las 6 de la mañana de un hombre espiritual y fino de conceptos, el actual Obispo de Guadix. Insistía en “los Cielos abiertos” que hoy aparecen al final del Evangelio del bautismo del Señor, cuya fiesta litúrgica celebramos. Isaías presenta en la 1ª lectura la presencia YA del enviado del Señor, elegido y preferido, sobre el que ha puesto su Espíritu para que traiga la bondad –derecho y justicia- a las naciones. Y curiosamente lo va a hacer sin romper cañas medio rotas, ni apagar pabilos que se están apagando. Sencillamente IR POR DERECHO.
Y en el Evangelio ESE PREDILECTO CON EL ESPÍRITU E DIOS, entra en la vida tan sin hacerse notar, que es uno más en las fila de los humanos que van a ser bautizados por Juan (van a expresar su deseo y necesidad de CONVERTIRSE). [Ésta es la degradada palabra del Evangelio]. Dios quiere revaluarla y RASGA EL CIELO en un gesto de acercar el Cielo a la tierra y lo hace señalando a Jesús, que va a la penitencia, como EL AMADO, PREDILECTO, que ya está en medio de la humanidad. Lo arropa la voz inmensa de Dios y su Espíritu.
Y ayer leíamos en el Evangelio del día que Jesús sale del Jordán, se va a Galilea y predica abiertamente: CONEVRTIOS, porque está ceca el Reino de Dios. Hasta aquí, de libro.
Pero ¿Qué es convertirse?. Imaginemos que mañana sale en el periódico que los políticos se rebajan el sueldo y las dietas y demás hasta niveles reales de gastos normales. Que las autonomías dejan de ser una sangría para la nación. Que los niños empiezan a jugar como niños, sin videoconsolas y zarandajas adyacentes, que los papás y la sociedad adaptan sus vidas y formas a que la vida familiar sea realmente eso: familia. Que sus mayores ocupan un lugar físico y human debido. Que se cierran voluntariamente las clínicas abortivas y que la vida moral, recupera sus niveles de honestidad. Que las familias y congregaciones religiosas viven su espíritu, vocación y carisma religioso primitivo y verdadero, y así las asociaciones, cofradías, movimientos cristianos y la misma sociedad laica. Y que los particulares empezamos a no ser unos soberbios cabezones que pretendemos salirnos con la nuestra y a nuestro modo. Y me vais a tildar de medio imbécil, de soñador, de vivir en otra galaxia. Pero yo os remito a la mayoría de los que estáis aquí a aquellos tiempos que hemos vividos todos, con nuestros mil defectos, pero como personas.
Pues imaginad de pronto un vuelco así, sin tener que renunciar al progreso de una vida mejor (pero no “tan confitera”). Pues si eso fuera así, ESO SERÍA CONVERSIÓN. Lo pondré más al alcance: si siquiera una pizca tendiéramos a que fuera HOY ASÍ EN MÍ, ya estaríamos abriendo rendija. Y nada he dicho de que tengamos que rezar en cruz, ni azotarnos como los antiguos monjes, ni andar arrastrándonos por los suelos. He hablado de la vida que HOY vamos a vivir. que la historia, tan maestra, nos dice adónde nos encaminamos en el cso contrario.
Así NOS CONVERTIREMOS Y ASÍ LLEGARÁ EL REINO DE DIOS. Lo contrario lo tenemos a la vista, y la “crisis” y las quejas inútiles seguirán siendo el “arma defensiva”. Pero no habremos hecho nada.

sábado, 7 de enero de 2012

HOY NO ESTUVE CON VOSOTROS

¡Bien que lo siento! Pero hoy hubo VIAJE DE REGRESO A CASA y seis horas de NÚMEROS.
En las lecturas de hoy se yo muy bien LO BONITO que es quedarse en "lo bonito". Pero desde que leí en la madrugada, mi idea se detuvo sólo en una frase, que no es la más atractiva, pero me parece vital:
QUERIDOS: NO OS FIÉIS DE CUALQUIER ESPÍRITU, SINO EXAMINAD SI LOS ESPÍRITUS VIENEN DE DIOS, PUES MUCHOS FALSOS PROFETAS HAN SALIDO DEL MUNDO. Y cualquier medio conocedor del Evangelio, sabe que "mundo" es para la mentalidad de Cristo y de los suyos algo mucho más serio que "la gente".
Me ha pasado una hora sobre ese aspecto. Creo que -en general- los cristianos adolecemos de estar sin discernir los espíritus. Y ahí estaría la clave para muchas cosas.

viernes, 6 de enero de 2012

DE NAVIDAD A EPIFANÍA

DE NAVIDAD A EPIFANÍA
La liturgia de hoy es progresiva. Comienza con la alegría contagiada a Israel por le llegó la luz del Señor. Belén divide ya la historia en un antes y un después. Pero para un israelita el mundo comienza y se acaba en los judíos, Pero la luz que va a dar claridad en medio de las tinieblas no se queda detenida en Israel. “Apareció” para ellos pero ahora sigue apareciendo a todos los pueblos. Basta levantar la vista y mirar alrededor, y queda patente que todos los reyes y pueblos caminarán a la misma luz.
San Pablo se manifiesta ya apóstol de los gentiles, paganos, ajenos a Israel y a la fe de Israel, porque los gentiles también son coherederos, miembros del mismo cuerpo, Cristo.
Y San Mateo lo escenifica en ese relato de fantasía parabólica de los Magos, con una mágica estrella que es la estrella del recién nacido rey de los judíos, que camina delante y que hasta se detiene encima de donde estaba el Niño.
Lo que queda muy claro es que a los paganos, a través de señal “inocua”, “pagana”, también habla Dios, se manifiesta. Como se le manifestó a Jesús a través de la mujer cananea que no solo a los “hijos” sino, desde la insistencia desesperada de aquella mujer, Jesús halló el nuevo signo de los tiempos mesiánicos pará abrirse igualmente a los paganos que a los judíos, a los blancos que a los negros, a los buenos que a los malos…
Loa magos gentiles, como los pastores judíos, adoran y ofrecen. Cada uno desde lo que es y tiene- Dios se ha manifestado y es acogido. Detrás estamos nosotros. Todavía quedará el momento solemne de la Eucaristía como momento universal de participación en el mismo Señor Salvador.
Y detrás, pienso yo, que hay algo de envergadura. La manifestación de Cristo en mí (como en el bautismo de Jesús al Pueblo: “escuchadle”, como en Caná a los discípulos: “creyeron el Él”), aquí estaría el sentir cada uno esa epifanía personal en la que la palabra de Jesús fuera sobre realidades muy concretas que se me abren para este año que comienza: Y MAÑANA TÚ, ¿QUÉ?

jueves, 5 de enero de 2012

ME QUEDÉ CON EL DESEO

En mi oración de hoy, tuve un deseo muy fuerte. Imposible de “traducir” al blog, con el EVANGELIO DEL DIA. Aunque como no puedo hacerlo tal cual, porque se fue espontáneamente a una situación comparativa de discernimiento, me limito a hacer “eco” de expresiones de la misma Palabra.
- No os sorprenda que el mundo os odie: nosotros hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos.
NOTA: el “odiar” bíblico se traduce normalmente por: amar menos.
- El que odia a su hermano, es un homicida (mata en su corazón) .
- En esto hemos conocido el amor: en QUE ÉL dio su vida por nosotros.
- No amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras.
- En esto conoceremos que somos de la verdad-
- Éste es el mensaje que recibí desde el principio.
Y queda ahí la conciencia personal, donde es tan difícil o imposible entrar. [Que yo digo que es muy difícil, porque de que “acuse” o no acuse hay que partir de la formación recta. Aparte de que sea una conciencia sensible].
Desemboqué en el Evangelio con un Felipe que va a Natanael y uno y otro va a los demás, con el corazón abierto. Fue lo propio de aquella iglesia primera, de aquellos discípulos de Jesús, tocados por la sensibilidad humana y apostólica del propio JESÚS.

Hay mucho que yo he visto hoy que era muy concreto, pero que la verdad iba demasiado a fondo y concreto, y no es para hacerlo público-

miércoles, 4 de enero de 2012

¿DÓNDE VIVES?

¿DÓNDE VIVES?
4 enero

Creerá cualquiera que me voy al Evangelio de hoy. Y aunque entrará necesariamente, porque hoy viene ese delicioso texto de San Juan, la 1ª lectura ya me detendría en esta misma pregunta. Hijos míos: que nadie es engañe… Todo el que ha nacido de Dios no peca, Todo el que h nacido de Dios no comete pecado porque el germen de Dios permanece en él- Quien comete pecado es del diablo…: no s bueno ni con Dios ni con sus hermanos.
Nacer de Dios, ser de Dios, llevar el germen de Dios, es concebir su vida espiritual y su mundo como el que sólo pretende agradar a Dios, el que lucha la etapas de su vida con esa finalidad (totalmente ajena al pecado. Y hasta diríamos que sin tener que echar cuenta de ello). El esclavo es el que es del diablo, porque “diablo” expresa esclavitud, la que sea, de cualquier clase que sea.
De ahí que mi pregunta hoy a Jesús, tratando de meterme en el espíritu evangélico del día, es precisamente es: ¿Dónde vives?, ¿Cómo quieres que te agrade? ¿En qué punto me esperas? No es el tu mansión lo que te pregunto, Necesito saber ese rincón oculto, tuyo o mío en el que puedo agradarte, y agradarte más. Necesito saber eso que –quizás- sólo Tú y yo sabemos, para ser de los que no pecan ni, por sospecha, porque van quedándose atrás mis ídolos esclavizadores, y sólo busco ya el detalle de lo que a Ti te agrada…, de lo que mi hermano necesita, y –quien sabe- si saber intuir lo que le molesta.


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Llegó el día. Al Niño lo habían ido preparando para que tuviera alguna idea cierta de lo ibn a hacer. Que o fuera una novedad de niño. No puedo decir si Jesús tenía dos años o cuatro. Podía comprender una explicación, que se le diera a su nivel. Y María era excelente educadora, sobre todo en lo que era la Historia de Dios con su Pueblo. El Niño tenía que saber muy bien que aquello no era una excursión, una aventura.
Y cuando llegó el día aquel, salieron felices de Egipto. Rezaron los Salmos de Peregrinación, y empezaron su largo caminar. La verdad es que Jesús recorría cada trecho varias veces porque era el niño juguetón lleno de vitalidad, que iba y venía…

Aquel largo trayecto que tenían por delante daba para mucho. Hubo esos silencios profundos y elocuentes que son `propios de las personas de vida interior. Silencios de gran riqueza porque no sólo era caminar callados. Era avanzar con el alma más que con los pies. Con sus pasos de hebreos avezados a las caminatas iban ganando kilómetros. Con el alma se iban elevando al Cielo. Iban comunicando con Dios. Del tesoro de su corazón, María sacaba un caudal inconmensurable. José, el hombre justo, elevaba también su pensamiento a Dios, sumido en ese misterio que le había tocado vivir.
De esos pensamientos únicamente les sacaban los juegos de Jesús, su corretear, sus idas y venidas, sus preguntas frecuentes, y todo eso que es la vitalidad de un niño que, lleva a la vez su normalidad de niño vivaracho y alegre, su infantil impaciencia de “si queda mucho todavía”, y esos otros casi profundos deseos de saber detalles de la historia de Dios que sus padres le habían enseñado, que completara su curiosidad inmensa de niño.

Hubo ratos de conversación de José y María, de posibles planes… Iban en brazos de Dios que –si había avisado ya el momento del regreso- era porque ahora tenía sus proyectos nuevos. Pero no les eximía a ellos de pensar y planificar un futuro que Dios jaba en sus manos. Había un punto que no tenían claro todavía: ¿dónde vivirían? Es cierto que el conocedor del Evangelio de Lucas no tiene duda de que el destino era Nazaret. Es lo lógico evidente. De allí salieron y hacia allí habrían de volver, y así lo expresaba literalmente tras el ofrecimiento del Niño a Dios en el Templo.
Y sin embargo San Mateo no lo da tan claro desde el principio, casi en un deseo de rizar el rizo. Porque plantea la posibilidad de haberse establecido en el sur de Palestina, en Judea. Y ha de volver el aviso directo de Dios de que allí siguen corriendo peligro por la maldad de sus dirigentes. Y es esa la razón final para que continúen su viaje hasta Nazaret hasta establecerse allí, lo que orienta Mateo hacia su insistente deseo de mostrar que en Jesús se cumplen todas las promesas antiguas, y por tanto, que -por esa razón-, Jesús vino a llamarse nazareno. Artificio apologético para un evangelista, cuyos lectores –los judíos- debe acumular la mayor cantidad de pruebas que les hagan caer en la cuenta de que JESÚS ES EL MESÍAS anunciado y prometido.

Hemos acabado, pues, en Nazaret, exactamente como el evangelio de San Lucas había afirmado y resuelto por la vía rápida y lógica.

NAZARET entraría ya a formar otro libro de muchos capítulo, de múltiples entregas, Pero lo que pudiéramos agrupar bajo el concepto de un adviento, que es algo más que la expectación de la llegada del ROCÍO DL CIELO, por la que clamó un pueblo siglos y siglos, y que se ha concentrado en lo inmediato de lo que se suele sintetizar en la infancia de Jesús, queda ya aquí cerrado.

Nos quedará por delante la liturgia diaria, y la esperanza de agrupar todos estos capítulos en un cierto fascículo para los que no tuvieron la oportunidad de seguir el blog al carecer del manejo del Internet,
Mi deseo es haber podido ayudar a unos cuantos a CONTEMPLAR eso que “dice” (sin decir) el Evangelio, pero que ha supuesto para alguien un descubrimiento y un haber vivido por primera vez el adviento, de manos de los propios posibles imaginados y vividos “hechos”, que les acercaran –de alguna manera- a la realidad que pudo estar en el corazón de un Pueblo y en el de aquellos protagonistas, y en los “conatos” que lo reducido de los hechos narrados por los autores sagrados, nos pudieran sugerir.

Lo que yo he hecho ha sido ese intento de plasmar alguna vez, la que fue años y años –y lo ha seguido siendo- mi oración del ADVIENTO. Un “apócrifo” con datos revelados en los textos, y esa otra posible acción del Espíritu que se valió de mi imaginación, y el procedimiento de la CONTEMPLACIÓN IGNACIANA, que me tiene tan enamorado.

Agradezco a Dios lo que es un don, y deseo con todas mis ansias que os haya podido ser provechoso. Dios sea loado, y todo haya podido redundar en su mayor gloria

martes, 3 de enero de 2012

EL ECLIPSE DE UNA FIESTA

EL ECLIPSE DE UNA FIESTA
3 enero

Ha habido un paréntesis de años en que desaparecieron del calendario litúrgico algunas denominaciones o fiestas, y entre ellas quedó eclipsada la del Nombre de Jesús, que quedó incluido en el 1 de enero. Muy recientemente ha vuelto al calendario litúrgico esa fiesta del NOMBRE DE JESÚS, que se sitúa en el 3 de enero, dejando acentuada la expresión gozosa de que Jesús es el mismo ayer y hoy y siempre, o la no menos solemne y hasta grandiosa de que “al Nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra o en el abismo”. Un “eclipse” que hace más brillante en el calendario litúrgico la reaparición de este astro-rey en el firmamento de las fiestas cristianas.
La 1ª lectura, aunque correspondiendo al 3 de enero, puede ser una forma de exaltación de ese nombre salvador. Ya dice San Pedro que no hay otro nombre en el que podamos ser salvados que el de JESÚS. Y aquí se habla de vivir la bondad porque en el amor del Padre hemos recibido el poder llamarnos y SER HIJOS DE DIOS. Y es claro que eso nos ha llegado por JESUCRISTO, el nombre Salvador, porque Él nos bautiza con Espíritu Santo.


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No tengo a la mano los datos que pudieran darnos el cómputo aproximado del tiempo de estancia de esta Familia en Egipto. No sé difícil aproximarse si tomamos en cuenta el año de la muerte de Herodes. El “sueño” de José fue que marchara a Egipto hasta que Dios avisara. Y Dios avisó un día, igualmente en esos misteriosos “sueños” que podía volver a tierras de Israel porque han muerto los que buscaban al Niño para matarlo”
Entre ida y regreso, María y José “se hicieron todo a todos”, o lo que podría decirse: “se hicieron egipcios”, unos de ellos… Eso que en el lenguaje moderno se denomina “inculturación”: no llegar y pretender mantener allí su modo de vida –sí, por supuesto- su fe, sino integrándose plenamente a formas y costumbres de la vida de aquel pueblo en que se asentaron. Se hicieron agradables al vecindario porque no se les ocurrió imponer “sus formas”, empeñarse en sus costumbres, pretender que “lo suyo” era lo único y lo mejor. Si estaban en país extranjero, lo natural era hacerse como ellos, distraerse como ellos, e –incluso en sus costumbres externas- cambiar lo que fuera conveniente y necesario para la sana y buena convivencia. Sabían ellos que Dios les llevaba, y ahora “les llevaba allí” y lo verdaderamente sensato era “ser de allí”, “inculturarse”, zambullirse en la nueva cultura, porque lo contrario o los aislaba, o les creaba enemigos. ¡Y no es el estilo de ellos! Al contrario, su cercanía, su capacidad de adaptación, les ganaron la buena acogida y confianza de los vecinos.
Vivieron una temporada que pudiéramos llamar “feliz”, pero sin perder de vista que exiliados, fugitivos, fuera de su patria, sin sus sinagogas, u entre ídolos y costumbres paganas. El mérito es saber vivir felices así, ser serviciales y próximos, y admitir que el mundo no empieza y acaba en ellos.
De otra parte, allí había ido creciendo el niño; allí había pasado de bebé a niño; con aquellos amigos egipcios se había criado. Casi diríamos que formarían parte de sus raíces inconscientes. Y eso era una parte de la vida de aquella realidad. Jesús sería así el “nuevo Moisés” que –desde Egipto- vendría luego a salvar a su pueblo; De Egipto llamé a mi Hijo”. Jesús ya se desenvolvía con su normalidad de niño.

Llegó aquella noche, años esperada e ilusionada. José dormía plácidamente y, de pronto, se produjo ese cambio de “ritmo del sueño”, cuando dormir no es dormir sino esa obscura luminosa luz de la fe de un Dios que se comunica. ¡Ya sabía José de ello! Y el mensaje era: “Toma al Niño y a su Madre y vuelve a Israel, porque ya murió el que querían la muerte del Niño”. José se sentó en su camastro. Se hizo consciente de la realidad de la revelación recibida, y sintió un gozo tan grande que tuvo un primer impulso de irse a María para comunicarle la noticia. Luego recapacitó que ahora no había prisa, y que mejor sería esperar al alba para decírselo,

Cuando las primeras luces, José se acercó a la habitación de María y el Niño, y le susurró un suave: ¡María, María…! María preguntó a José en voz baja, para no despertar a Jesús: “Qué pasa, José” Y José le dijo: Puedes alegrarte…; no he podido aguantarme más, sin comunicártelo: Ya podemos regresar a nuestra patria.
María se puso en disposición de salir: “Un momento, José; salgo ahora mismo; esto es una noticia muy grande! Salió muy pronto; se fueron donde el niño no se despertara y José contó a María el “sueño” con que Dios le había comunicado. La alegría inmensa saltó en María, que volvió a sus preferidos: Proclama mi alma la grandeza del Señor. Ahora ya tocaba platear el regreso. Sin prisas, despidiéndose y agradeciendo de las gentes; recogiendo cosas, José igualmente de sus compañeros de trabajo. Pronto emprenderían, les decía, la marcha a Israel… Y con la tranquilidad de un viaje, por fin, sin agobios, fueron dejando ya todas las cosas en su orden y habitual delicadeza y serena actitud de vida.

lunes, 2 de enero de 2012

EL INJERTO

EL INJERTO
2 enero

Juan declara abiertamente la condición de mentiroso que supone el negar a Cristo. Vosotros –dice a su comunidad- permanecéis en el Hijo y en el Padre. Este permanecer EN tiene mucha afinidad con el esqueje que se injerta en el tronco principal; de él toma vida y fuerza, y se hace una misma planta con él. Lo que supone que el creyente en Cristo recibe tal unción que no necesita ya de muchos maestros que le enseñen.
El Evangelio nos vuelve a Juan Bautista, cuya sinceridad ea absoluta y no se aprovecha de la circunstancia de que podría haberse presentado como mesías. El se mantiene en la verdad, y la verdad es que el que viene detrás de él –ese Niño fugitivo de Herodes- es realmente el verdadero TRONCO ESENCIAL que injertará en sí a todos los que son realmente verdaderos.


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Tras el breve descanso que pudieron tener aquellos fugitivos, reemprendieron su marcha hacia la primera aldea o pueblo que encontrasen. Era la tarde de aquel lento avanzar de la Sagrada familia en su caminar, necesariamente lento-,cuando en el horizonte lejano divisaron un par de hombres a caballo que les iban ganando el terreno. Es claro que ese evento les levantó sospechas y temores. Estaban distantes .Herodes era insaciable, y se podía temer todo de él. Los jinetas no traían especiales prisas –lo que ya era buena señal-, y cuando pasaron a su lado, saludaron y les hicieron un comentario sobre el revuelo que había en Belén en esos momentos, en que se habían presentado soldados de Herodes y estaban matando a todos los niños pequeños que había en la ciudad. Sintieron un vuelco profundo en el alma. De una parte, el consuelo de que Dios velaba, y por la otra, el evidente dolor que tenían que estar llevando aquellas madres a quienes arrebataban a sus hijitos de sus brazos para quitarles la vida, Bien podía intuir en su corazón–cofre de sabiduría divina- que eran dos hechos relacionados directamente entre sí, aunque Ella ni podía imaginar las razones que hubiera en todo aquello. Apretó al hijo en sus brazos y podríamos decir que se apoyó en Él,
No sé si caminaron más de un día cuando llegaron a un poblado. Eran unos extranjeros y aparecía su procedencia judía en sus vestimentas. Para aquella familia era un país nuevo, una lengua distinta, un ambiente nuevo, un aventura a comenzar. Había que establecerse en algún lugar, y había que buscarlo y había que empezar por entenderse. Luego tocaba buscar trabajo para poder subsistir. Quedaba por delante una serie de detalles esenciales, Pero encontrar un techo era lo primero. Y a eso se dedicó José mientras María daba el pecho al bebé. El oro de los magos ayudaba en ese tiempo momento, y José tardó menos de lo temido, y José regresó antes de lo esperado. Recogió a María y al Niño y marcharon hacia aquella casita que acababa de alquilar, le ayudó a situar las cosas conforme María le iba indicando. Ella sostenía al niño hasta que –por fin lo acomodaron y entonces los dos trabajaron juntos para dejar lo más posible a gusto de ellos aquel recinto. La verdad es que hallaron buena colaboración en los vecinos, a quienes en más de una ocasión tuvieron que buscar alguna ayuda, aunque fuera de pequeños detalles.

domingo, 1 de enero de 2012

FELIZ AÑO

2012
BENDICIONES
QUE EL SEÑOR TENGA PIEDAD Y NOS BENDIGA
1 enero

Las lecturas de hoy comienzan por una felicitación del año…, pero más allá que las fórmulas. Que el Señor tenga piedad y nos bendiga y nos proteja, ilumine su rostro sobre nosotros y os conceda la paz.
Hasta no hace muchos años, lo que hoy se celebraba era la circuncisión de Jesús y la imposición del nombre que el ángel ya había señalado antes de la concepción Bien sea por resaltar la maternidad divina de María, (nacido de mujer, nacido bajo la ley –o sea, Jesús es plenamente hombre- dice la 2ª lectura), bien por dejar en 2º plano el tema de la circuncisión (que a nosotros nos dice menos), se pasó a la denominación actual: SANTA MARÍA MADRE DE DIOS.
El último párrafo del evangelio, precisamente el de los 8 días después del nacimiento, cuando se circuncidaba al niño varón, tiene el doble valor de ser el momento de imponer el nombre de JESÚS =(Salvador), y de que fuera José –el padre de familia, al que Dios encargó la Sagrada Familia- quien realizara ese rito esencial del pueblo hebreo, asumiendo toda la responsabilidad.
La importancia que doy a ese tema del NOMBRE ya ha quedado patente en otro lugar. Y hoy tengo que reducirme a esto solo, porque me es imposible otra cosa. La contemplación del camino y marcha a Egipto, seguirá, si Dios quiere.